viernes, 23 de diciembre de 2011

Con la inestabilidad por bandera

El Atlético de Madrid vive sumido en aguas turbulentas desde que la familia Gil llegara al club y únicamente un doblete y una Europa League han conseguido llevar la alegría a unos aficionados que esperan resultados pero también una estabilidad que les devuelva la confianza en su club.
image

En 1995, durante un verano en Marbella, Nacho Aranda, periodista de Canal +, por entonces en Antena 3, cubría el debut de Radomir Antic en el banquillo del Atlético de Madrid. La pregunta del periodista al técnico serbio fue clara: "¿Por qué va a durar usted más que los anteriores entrenadores?". Hoy, en 2011, 16 años y medio más tarde la pregunta sigue igual de vigente. Un periodista cualquiera podría acercarse a la rueda de prensa de Simeone y preguntarle qué tiene él que le hará durar más que sus predecesores. Probablemente el "Cholo" no tendrá la respuesta. Es dificil tener la respuesta cuando por el vlub han pasado entrenadores de la casa como Abel Resino o Luis Aragones, hombres que se han labrado un buen curriculum en el fútbol español como Quique Sánchez Flores, Javier Aguirre o Marcos Alonso o técnicos muy respetados en el extranjero como Radomir Antic, Claudio Ranieri o Arrigo Sacchi. El elenco de entrenadores utilizados deja poco margen a que el nuevo inquilino del banquillo del Manzanares pueda traer consigo algo que sea distinto a lo que ya han ofrecido sus antecesores.

Desde la eliminación del club colchonero a manos del Albacete en la Copa del Rey, mucho se ha hablado de la comparación entre los técnicos (o el técnico) que ha tenido el Manchester United y la lista de técnicos que desde que la familia Gil se hiciera cargo del club en 1987 han pasado por el banquillo rojiblanco. Sin embargo, no hace falta irse tan lejos para comprender la magnitud de la inestabilidad en la que vive sumido este club. Desde 1987, el Atlético de Madrid ha cambiado de técnico 49 veces (aunque algunos entrenadores como Antic, Aragonés, Heredia... lo hicieron en diversas épocas), en este mismo tiempo, los otros tres clubes que históricamente se han disputado la hegemonía de la liga española están muy lejos de esa cifra. El Real Madrid, que en toda su historia ha tenido 40 entrenadores distintos, en este tiempo cambió de técnico 26 veces, casi la mitad que los atléticos. Por su parte, el Fútbol Club Barcelona solo hizo en este tiempo 14 cambios de entrenador y para llegar a los 49 cambios habría que remontarse hasta 1941. Por su parte, los bilbainos del Athletic cambiaron 21 veces de entrenador en esta época.

Sin embargo la comparación atlética ya no es sólo con los que otrora eran sus grandes rivales por el título, otros equipos de la zona media - alta, que luchan en la actualidad con los rojiblancos por clasificarse para la Uefa Champions League, como pueden ser el Valencia, el Villareal o el Sevilla, también han modificado sus banquillos en menos ocasiones. Los chés han tenido 23 cambios de entrenador, el submarino amarillo cuenta a Molina como el integrante 12 del banquillo y los sevillistas han cambiado 24 veces.

Si el vaiven de entrenadores y de estilos futbolísticos fuera poco, durante le época de la familia Gil, la cantera fue suprimida dejando que los jóvenes valores que entrenaban soñando con algún día poder llegar al Calderón, viajaran a otros equipos. Años más tarde, cuando el daño estaba hecho, se volvió a crear esta infraestructura que comienza a funcionar. Desde ese momento, la política de fichajes, presidencialista, inició una carrera agónica por conseguir la última ganga del mercado que normalmente no traía consigu ningún rendimiento deportivo. Muestra de esa inestabilidad deportiva son los doce fichajes (más tres jugadores que vuelven a la disciplina rojiblanca tras cesión) que se han fichado esta temporada.

Sin embargo, el problema del Atlético de Madrid está en la urgencia histórica, en la inestabilidad. Cambios de entrenadores, cambios de filosofía, cambios de jugadores e incluso un futuro cambio de estadio. Múltiples cambios intentando buscar, de forma milagrosa, el botón que accione el funcionamiento de la máquina rojiblanca abandonando por completo una idea de club, una filosofía que es la que ha llevado, la mayor parte del tiempo, al resto de clubes y al propio Atleto a cosechar éxitos.

El bucle atlético comienza a enrocarse durante casi 25 años y la diosa fortuna, que aisladamente ha sonreido a los rojiblancos, comienza a tener cada vez más difícil su papel en un club que juega a la ruleta rusa y al que solo le queda un activo con el que seguir apostando: su afición.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

El capitán dormido


Agustín Villar Hernando es el capitán del Zamora CF desde que Dani marchara a Vallecas dispuesto a triunfar en primera división años más tarde. Agustín cogió la capitanía en su tercera temporada tras jugar dos play-offs de ascenso con los rojiblancos, tiempo suficiente para empezar a ganarse el respeto de su afición.

En la tercera temporada, la primera del sufrimiento para la parroquia zamorana, Agustín se ganó la admiración de sus compañeros, el respeto de sus entrenadores (hasta tres hombres cogieron el banquillo rojiblanco ese año: Ricar, Beto y Liceranzu) y la confianza del presidente que lo había fichado y que ese año abandonaba el barco tras muchos años dirigiéndolo.

Desde ese tercer año hasta la actualidad tocaban tiempos duros para el club y para el capitán y es en esos momentos cuando el brazalete cobra mayor sentido. A los problemas deportivos, cuajando las peores campañas de la última década, se unió una zozobra institucional que hizo peligrar el futuro del club. Además, las lesiones obligaron a Agustín a ver desde la grada demasiados partidos.

En la ciudad se empieza a cuestionar el futuro del "4" por las lesiones de los últimos dos años. Entre ambas el capitán va a acumular más de 24 jornadas de liga perdidas, demasiadas para un hombre de tanto peso en el equipo.

Quizá el problema no sean las 10 jornadas de liga que el de Peleagonzalo se puede perder este año, cifra que muchos otros jugadores acumulan a lo largo de una liga entre pequeñas lesiones. quizá el problema es la dependencia que el equipo ha tenido de su brújula durante estos cinco años.

El año que Agustín aterriza en Zamora proveniente del Guijuelo es prácticamente un descnocido para los aficionados rojiblancos. Ese año lleva el dominio de los partidos junto con Aitor Sanz en la medular y es el madrileño el que se lleva toda la gloria, con merecimiento pues cuaja una gran campaña. Agustín, sin embargo, consigue robarle la titularidad a uno de los flamantes fichajes de este año, Iván García, que solo aparece para meter un gol en Vallecas y darle esperanzas de ascenso a los zamoranos. Ni siquiera la llegada en el mercado de invierno de Sergio Torres, que acabará jugando por delante del doble pivote, es capaz de restarle protagnismo a Agustín. Ese año Agustín juega 36 de los 42 partidos que juega el Zamora.

Al año siguiente Agustín tiene que sobrevivir a la marcha de Aitor Sanz, sin embargo la compañía de Curro Vacas y de Marcos Rodríguez le sirve al zamorano para volver a meter en el play-off a su equipo. Ese año la importancia del de Peleagonzalo aumenta y es que juega 38 de los 41 partidos del equipo.

Su tercer año en Zamora es el de la consagración. Agustín había conseguido rendir a un gran nivel en equipos de play-off, sin embargo, un cambio en el proyecto, obliga a los rojiblancos a pelear por no descender y Agustín tiene que ser el faro en un centro de campo que decepciona con fichajes de hombres que estaban de vuelta. Edu Roldán o Txiki no dan el nivel previsto y solo la irrupción de Curro, y la llegada en Diciembre de Gallardo, le dan empaque a un equipo roto. Agustín juega 35 de los 40 partidos que disputa el equipo zamorano.

Agustín, tras tres años, firma 109 partidos de 123 posibles, es decir, el 89% de los partidos posibles. La importancia del jugador aumenta si además tenemos en cuenta que en esos tres años son cuatro los entrenadores que cuentan de forma continua con el pivote.

Tras tres temporadas "gloriosas" para el zamorano, la cuarta comienza con él como estandarte del equipo junto con Manu Arias. Dos zamoranos llamados a reconducir la situación del equipo. Tras miles de problemas institucionales, económicos y deportivos, el Zamora tendrá que volver a pelear por no descender. Agustín es pieza clave en el centro del campo, aunque el mister no acaba de encontrar la tecla de su acompañante. Por el centro del campo desfilan Manu Arias, Jeffrey, Gallardo, Etxaniz, Mario Núñez, Kike Vázquez y Carlos Ramos. Siete jugadores diferentes para acompañar o para suplir a Agustín. Y es que el capitán se lesionó en la primera vuelta y se perdió doce jornadas entre recaidas y recuperaciones que hicieron que el equipo pasara una de sus peores crisis y que acabara con el cese de Liceranzu.

Con Aguirre el equipo reaccionó, aunque timidamente y únicamente la vuelta de Agustín le dio alas al equipo para escapar del descenso. Su entrada en Barakaldo, posiblemente el partido clave de la temporada, fue fundamental para que el equipo remontase un partido que tenían perdido. Con la aparición de Agustín en la segunda mitad de la jornada 30, los rojiblancos sumaron en esos 8 partidos y medio 14 puntos, el 33% de los que consiguieron los rojiblancos en toda la liga.

El debate sobre su lesión se abría el año pasado y la renovación de Roberto Aguirre daba motivos a algunos de sus detractores a decir que este año iba a ser suplente. Para su puesto se fichaba a tres hombres: Nacho Matador, Jocobo Trigo y Josete Malagón. Hasta el momento de su lesión no consiguieron sentarle en el banquillo y compartió la batuta del equipo con Nacho Matador. Ahora, con su lesión, jacobo se ha destapado y parece crecer a pasos agigantados.

Ahora a Agustín le esperan dos o tres meses en la grada. El equipo parece de momento no echarlo excesivamente de menos. Después del tiempo de recuperación deberá luchar por recuperar su posición en el once titular frente a Jacobo y Nacho. Josete parece ser que seguirá ocupando la defensa excepto cuando falte uno de los dos anteriores. El valor del capitán en lo deportivo parece inexcusable cuando ha convencido a Tomé, Ricar, Beto, Licenrazu y Aguirre, cuando ha sentado en el banquillo a Iván García, Edu Roldán, Curro Vacas, Jeffrey Hoogervost o Jacobo Trigo. Las dos últimas lesiones graves no han hecho más que agrandar su mito vivo y su importancia.

Al Zamora le toca sobrevivir sin su capitán, ausente durante mucho tiempo en los últimos dos años, pero desempeñando entre la afición esa función que le obliga su brazalete. El capitán está ausente, el capitán está dormido. Despertará para seguir conduciéndonos a la victoria.

jueves, 20 de octubre de 2011

Las prisas nunca fueron buenas

Cuando todavía no se ha cumplido un cuarto de la competición, en Primera, Segunda y Segunda B ya han caído ocho técnicos. La experiencia dice que cambiar tan pronto de entrenador no siempre acarrea buenos resultados, sino todo lo contrario. Suele llevar consigo mucha ansiedad para las plantillas, los directivos y la afición. El tiempo dirá si Mallorca, Cartagena, Huesca, Alavés, Poli Ejido, Burgos, Vecindario y Alcalá han acertado con el cambio o se hunden en sus respectivas ligas.
image

Primera División se encuentra en la jornada 7, Segunda División en la 8 y Segunda División B en la jornada 9. Ninguna de las tres competiciones ha cubierto el 25% de la liga y ya han sido ocho los técnicos que han tenido que dejar su asiento y buscarse las habichuelas en el paro. Es lógico que en ocasiones sea necesario cambiar de entrenador cuando una mala dinámica se alarga en el tiempo o cuando el equipo, tras muchas jornadas no consigue abandonar los puestos de descenso. Sin embargo algunos clubes pecan de impacientes, y cuando todavía se están componiendo los equipos, deciden cambiar al director de orquesta para que suene otra melodía. A veces la culpa es de los instrumentos y en otras ocasiones lo único que se necesita es más tiempo de ensayo. Es cierto, que en algunas ocasiones es el director el que no sabe llevar a la banda, pero suelen ser las menos.

Este fenómeno, típicamente español (o no tanto), viene ocurriendo desde hace algunos años y cada vez con más frecuencia. Los directivos, los jugadores, los aficionados se vuelven cada vez más ansiosos por ver resultados y en la mayoría de los casos la inestabilidad acaba llevando al fracaso. Vamos a analizar los resultados que da hacer un cambio de entrenador antes de que se cumpla el 25% del campeonato.

Esta temporada

En Primera División se llevan siete jornadas disputadas y únicamente un técnico ha abandonado su banquillo. Ha sido Laudrup y por desavenencias con la directiva, no por motivos futbolísticos. El Mallorca con Laudrup caminaba por mitad de la tabla, sin agobios del descenso y parecía funcionar bien pese a la terrible modificación de plantilla que había sufrido teniendo que desprenderse de la mayoría de sus estrellas. Al banquillo balear llega Joaquín Caparrós, un experto en escenarios calientes y que ya arrancó su primer punto frente al Valencia.

En Segunda División, cuando todavía quedan 34 jornadas para acabar, es decir un mundo, el Cartagena ya ha cambiado de técnico y ha dimitido el Director Deportivo. Un equipo que viaja a la deriva desde que el año pasado el presidente, Paco Gómez, decidiera prescindir de David Buitrago cuando el Cartagena vivía uno de los momentos más dulces de su historia. El presidente decidió destituir a Paco López tras cuatro jornadas. En las cuatro siguientes el Cartagena ha sumado dos puntos y se siguen hundiendo en el farolillo rojo. Parece ser que el problema no estaba en el banquillo, pero una vez más se convirtió en el eslabón más débil.

En la jornada seis cayó Ángel Royo, entrenador del Huesca. Llevaba cinco puntos tras seis jornadas, ahora el equipo suma 6 puntos en 8 jornadas. Cuando el presidente oscense decidió cargarse a Ángel Royo el equipo estaba inmerso en la lucha por eludir el descenso, objetivo del club a final de temporada. El tiempo dirá si este cambio tan temprano le funcionará a los aragoneses.

En Segunda División B es dónde suele haber más cambios por el gran número de equipos. Este año no iba a ser distinto y en el grupo I ya han caído dos técnicos y varios están en entredicho. El Alcalá aguantó seis jornadas con el mismo técnico y volvió a utilizar para salvar su nave a Visnjic, que es la tercera ocasión en la que dirige a los rojillos. El cambio le ha sentado, de momento, muy bien al Alcalá, que ha encadenado dos victorias ante rivales de la zona media de la tabla. Este cambio de momento si le ha funcionado a su club. El otro equipo que cambió de técnico tan pronto fue el Vecindario, que dejó de contar con Agustín Déniz porque iban colistas del grupo, mismo puesto que tienen en la actualidad.

David Buitrago, anterior Director Deportivo del Cartagena.En el Grupo II el Alavés ha sido el último en sumarse a la fiesta de cambios de técnico, un equipo con demasiadas prisas por abandonar la división de bronce, y que le están haciendo cada año perder más posibilidades de volver a Segunda División. Luis de la Fuente ha durado nueve jornadas al frente de los babazorros, que están a cuatro puntos del play-off pero empatados con otros de los equipos llamados a pelear por el ascenso como la UD Logroñés o el Real Unión de Irún. En la zona de descenso se encuentra el burgos, colista y deshauciado por un verano nefasto de fichajes. Siete jornadas duró su entrenador y fue cambiado por Miguel Ángel Álvarez Tomé, un seguro de vida en estos casos pero que de momento no ha sido capaz de sumar ningún punto. El leonés ha cambiado la filosofía de juego de los burgaleses, pero con una plantilla bastante limitada tendrá que hacer maravillas para sacarlos del descenso. Además, el alto caché que tiene el preparador leonés limitará el poder de actuación de los castellanos en el mercado de invierno.

El grupo III de momento es el más tranquilo. Los 20 presidentes o juntas directivas de los equipos confían en sus técnicos tras estas primeras jornadas. Los habrá que estén más o menos contentos, pero todos de momento, pueden seguir trabajando.

En el grupo IV, Raúl Procopio, del Poli Ejido, ha sido la única víctima tras dejar a su equipo en la jornada 8 en el puesto 17. El equipo almeriense volvió a perder esta semana y se hunde un poco más en la clasificación.

Los pacientes

Es ley de vida en el deporte que para que unos ganen, otros tienen que perder. es ley de vida, por tanto, que siempre haya tres equipos en puestos de descenso en primera, y que haya otros tantos coqueteando con estos puestos. Lo mismo ocurre en el resto de categorías. Lo que diferencia a unos clubes con otros es la forma que tienen de gestionar estas crisis.

El año pasado en Primera División siete equipos cambiaron de técnico. Dos de ellos descendieron y otro no logró clasificarse para la Champions League, su objetivo a prinicpio de temporada. En Segunda División 9 equipos cambiaron de entrenador y hasta 14 técnicos fueron cesados (sin contar con los interinos que dirigieron al equipo en 1 o 2 encuentros). Cuatro de esos equipos descendieron, otros tres se salvaron por los pelos y el Valladolid no consiguió una plaza de ascenso directo a Primera División.

En Primera División, antes de la jornada 9 únicamente cambió el Sevilla y los resultados con Gregorio Manzano no cambiaron en demasía. Lo único que necesitaban los blancos es algo más de tiempo para conjuntar un equipo que se empezaba a conocer en la jornada 5. Además, el cambio de Antonio Álvarez por Manzano creó un clima de jugarse una final cada partido, que a la larga acabó agotando a la plantilla.

Sevilla Bandera de España Antonio Álvarez (1-5)
Bandera de España Gregorio Manzano (6-38)
Málaga Bandera de Portugal Jesualdo Ferreira (1-9)
Bandera de España Rafa Gil (10)
Bandera de Chile Manuel Pellegrini (11-38)
Zaragoza Bandera de España José Aurelio Gay (1-11)
Bandera de México Javier Aguirre (12-38)
Almería Bandera de España Juan Manuel Lillo (1-12)
Bandera de España José Luis Oltra (13-30)
Bandera de España Roberto Olabe (31-38)
Racing Bandera de España Miguel Ángel Portugal (1-22)
Bandera de España Marcelino García Toral (23-38)
Osasuna Bandera de España José Antonio Camacho (1-23)
Bandera de España José Luis Mendilibar (24-38)
Hércules

Bandera de España Esteban Vigo (1-29)
Bandera de Serbia Miroslav Djukić (30-38)

En Segunda División el 25% del campeonato se cumple en la jornada 10 - 11. Tenerife y Recreativo cambiaron de técnico antes de esa jornada. El Recreativo siguió coqueteando con el descenso aunque se salvó, pero lejos de puestos mucho mejores con los que quería aspirar el decano.

El Tenerife aguantó cuatro jornadas a Arconada y tras sus cuatro derrotas decidió cesarlo. No le sirvió de mucho ya que ni Alfredo Merino, ni Juan Carlos Mandiá, ni Antonio Tapia, ni David Amaral consiguieron salvar al equipo chicharrero.

Equipo Entrenador (jornadas)
Tenerife Bandera de España Gonzalo Arconada (1-4)
Bandera de España Alfredo Merino (5)
Bandera de España Juan Carlos Mandiá (6-21)
Bandera de España Antonio Tapia (22-32)
Bandera de España David Amaral (33-42)
Recreativo Bandera de España Pablo Alfaro (1-8)
Bandera de España Carlos Ríos (9-42)
Valladolid Bandera de España Antonio Gómez (1-14)
Bandera de España Javier Torres Gómez (15)
Bandera de España Abel Resino (16-42)
Gimnàstic Bandera de España Luis César (1-15)
Bandera de España Juan Carlos Oliva (16-42)
Ponferradina Bandera de España José Carlos Granero (1-18)
Bandera de España Tomás Nistal (19-20)
Bandera de España Claudio Barragán (21-42)
Albacete Bandera de España Antonio Calderón (1-24)
Bandera de España David Vidal (25-30)
Bandera de España Mario Simón (31-42)
Salamanca Bandera de España Óscar Cano (1-24)
Bandera de España Pepe Murcia (25-33)
Bandera de España Balta (34-42)
Las Palmas Bandera de España Paco Jémez (1-26)
Bandera de España Juan Manuel Rodríguez (27-42)
Villarreal B Bandera de España Javi Gracia (1-38)
Bandera de España José Francisco Molina (39-42)

En Segunda División B únicamente el Real Madrid Castilla se consiguió meter en play-off tras el cambio de técnico. En la zona baja, Real Oviedo, Zamora CF o Unión Deportiva Logroñés, por ejemplo, aguantaron más tiempo a sus técnicos y el cambio les sivió para subir posiciones. Al Barakaldo, Peña Sport, Pontevedra o Sporting B el cambio no les evitó un descenso de categoría.

De toda la vorágine del descenso en Primera División la pasada campaña, solo hubo dos equipos que no cambiaran de técnico: El Deportivo de la Coruña y el Sporting de Gijón. Los gallegos, viviendo de forma más o menos tranquila durante todo el año por plantel y por equipo, se vieron inmersos en la lucha por el descenso y no supieron escapar. Los esportinguistas, con un Preciado más que cuestionado tras sus dolorosas derrotas al inicio de la temporada y verse hundido en la clasificación, aguantaron al técnico que les devolvió a Primera y que les ha mantenido varios años. El resultado final fue una nueva salvación para los rojiblancos.

Caso parecido al del Sporting es el del Córdoba en Segunda División. Mientras otros equipos de la zona baja movían sus banquillos sin conseguir grandes resultados, el Córdoba se fue manteniendo fuera del descenso sin tener que recurrir a un cambio de entrenador.

Precedentes

Históricamente hay equipos que son bastante pacientes con sus técnicos y otros que siempre tienen a sus entrenadores en el disparadero.

Uno de los clubes que más veces ha cambiado de técnico en la última década es el Atlético de Madrid. La inestabilidad con la que ha vivido el club colchonero los últimos años ha hecho que los cambios de plantilla año tras año fueran innumerables. Su contrapunto en primera es el Sporting, quien pudo cortar la cabeza de Preciado en más de una ocasión pero que ahí sigue, pese a ir de nuevo colista, y todos los años ha conseguido salvar la categoría.

En Segunda División B hay dos clubes punteros que no viven su mejor momento, Real Oviedo y Deportivo Alavés. Están pasando las mismas penurias, avocados a luchar en un pozo de difícil salida y sin poder dominar como lo habrían hecho en otras épocas. Puede que el paso por Tercera División le hiciera ver de una forma distinta a los ovetenses lo que es la División de Bronce, pero la forma de actuación de sus dirigentes, en el tema de entrenadores, es diametralmente opuesta.

Deportivo Alavés

Con la final de la UEFA demasiado cerca en el tiempo, el descenso a Segunda División B en 2009 instalados en plena Ley Concursal es una losa demasiado grande para los babazorros. El club se asienta bien en la nueva categoría y coquetea con los puestos de ascenso toda la temporada, sin embargo, el baile de entrenadores acababa de empezar. (En realidad es posiblemente una herencia de la época Piterman dónde en 2006 pasan por el banquillo alavés Chuchi Cos, Fabri, Mario Luna y Quique Yagüe)

La primera temporada Pereira dura 23 jornadas cuando está a 5 puntos del play-off de ascenso. Su sustituto fue Ocenda que en la última jornada pierde en casa frente al Pontevedra y se queda fuera del play-off de ascenso. El segundo año coge las riendas Miguel Ángel Álvarez Tomé. Mantiene al Alavés todo el año en playoff, sin embargo, desde diciembre se oyen voces críticas que aconsejan su destitución. Tomé acaba la temporada, pese al nerviosismo que existe en la entidad, pero cae en el play-off frente al Lugo. Los directivos alaveses deciden no renovarle.

En esta temporada Luis de la Fuente ha durado nueve jornadas. Como Pereira hace dos años está a cinco puntos del play-off, con la salvedad este año que varios equipos llamados a esos puestos también se encuentran en su situación. El equipo lo acaba de coger Granero, que ya ascendió a Segunda División con Alicante y Ponferradina. Es probable que relance al equipo hacia cotas más altas, porque tiempo hay de sobra, pero veremos si la situación de nerviosismo que existe en el club le deja trabajar.

Real Oviedo

El Real Oviedo quiere borrar una de las épocas mas negras de su historia. Descensos administrativos, ascensos fallidos y el eterno pozo de las categorías de Segunda B y Tercera. El primer año (tras volver por segunda vez de Tercera División) en la 2009 - 2010, con Pichi Lucas en el banquillo cuaja una gran temporada y acaba segundo de grupo, aunque no consigue ascender. Al contrario que en Vitoria, al año siguiente sigue como técnico azulón. A las 12 jornadas, con el equipo coqueteando con el descenso le llega su destitución. el equipo lo coge de forma interna José Manuel que aguanta otras 13 jornadas hasta la llegada de Pacheta. Los dos técnicos tuvieron tiempo suficiente para demostrar su valía en el banquillo, y por el motivo que fuera, no fueron capaces de sacar al equipo de abajo. Pacheta si consiguió llevar al equipo a zonas más nobles, incluso acabó luchando por los puestos de Copa del Rey. Una vez finalizada la campaña se renovó al técnico.

El técnico ovetense no ha tenido un inicio de temporada plácido y actualmente se encuentra duodécimo con 11 puntos. El consejo de Administración todavía confía en Pacheta y no lo ha destituido como si han hecho los dirigentes del Alavés con Luis de la Fuente.

El tiempo acabará dictando sentencia de la manera de obrar de Oviedo y Alavés. El resultado, posiblemente, no se verá a final de temporada, pero si a largo plazo, cuando al estabilidad de uno o otro club sea necesaria para su posible ascenso.

Europa

Es irreal pensar que en España se pueda llegar a tener entrenadores como Ferguson o Wenger con tantos años a sus espaldas en clubes punteros como Manchester o Arsenal. El Real Madrid habló durante un tiempo de Vicente del Bosque como su Ferguson, aunque duró más bien poco. En el FC Barcelona se cuestiona año tras a año la posible continuidad de Guardiola al frente del equipo, además, sus mensajes, no parecen otorgar mucha fe a que continúe otros 10 años en el club blaugrana.

Al margen de Ferguson o Wenger y técnicos que llevan en su puestos años y años. ¿Cambian el resto de ligas europeas tanto de técnico durante la temporada como la española?

Entrenadores destituidos en 2010 - 2011 (40)

España: 8

Inglaterra: 5

Alemania: 12

Italia: 11

Francia: 4

Entrenadores destituidos en 2009 - 2010 (43)

España: 9

Inglaterra: 5

Alemania: 10

Italia: 16

Francia: 3

Entrenadores destituidos en 2008 - 2009 (40)

España: 10

Inglaterra: 9

Alemania: 5

Italia: 11

Francia: 5

Aunque tenemos en el pensamiento colectivo que en España se respeta muy poco a los entrenadores, la media española es igual a la alemana e inferior a la italiana. Muy por debajo se sitúan Francia e Inglaterra que parecen tener más cultura de entrenador.

La experiencia dice que las prisas nunca son buenas y no por antes cambiar de técnico se consiguen mejores resultados, sino todo lo contrario. Inestabilidad es la palabra con la que conviven muchos clubes a lo largo de la temporada y el fallo en sus objetivos es el resultado. De los equipos de Primera y Segunda que cambiaron de técnico el año pasado en las primeras jornadas, la mayoría vio como no cumplía su objetivo. Los que esperaron más tiempo obtuvieron, por lo general mejores resultados. habrá que esperar, pero el futuro de Cartagena, Huesca, Vecindario, Alavés, Poli Ejido, Alcalá y Burgos se plantea muy negro.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Carlos Sastre, de héroe a villano

La memoria es selectiva, caduca y muy frágil. El pasado se olvida con facilidad y sólo se vive del presente. Carlos Sastre se encontró de un día para otro con su presente, con un presente que le devolvía como una bofetada a la realidad del pelotón. Tras alcanzar la gloria lo único que puede venir después es el descenso a los infiernos, como después de coronar un puerto hay que lanzarse como un loco colina abajo y esquivar a la muerte en cada curva para poder alcanzar la gloria, que casi siempre viaja más rápido.
image

Madrileño de nacimiento, el ciclista al que representa nació en Ávila, en el Barraco, en las mismas cuestas en las que se fraguó una leyenda llamada Chava. Su caracter le llevo siempre a ser un gran gregario. Una hormiga que subía puertos sin hacer ruido, todo lo contrario que su cuñado; antagónicos y a la vez tan cercanos en su visión del ciclismo. Tocó el cielo por primera vez en el 2000, ganador de la montaña en la Vuelta a España, un premio al alcance de muy pocas piernas y que el año anterior había ganado con solvencia Jiménez.

Nunca esquivó su papel de segundo de abordo, de acompañante en las cimas francesas que le relevaba a posiciones traseras en la clasificación, y a luchar, con las fuerzas que le quedaran, en las otras dos grandes del ciclismo. Su calidad le valió para hacer podium en Giro y Vuelta y, como no, para llegar a lo máximo que puede aspirar un ciclista, llevar el amarillo en París.

Todo el mundo recuerda Alpe d'Huez, sus lágrimas, su etapa con sabor a ciclismo de antaño, la impotencia de un pelotón de favoritos sin un claro favorito... Alpe d'Huez no ha sido más que otra muesca en los cielos de Alpes y Pirineos, otra exhibición del abulense. De lo que ya pocos se acuerdan, triste fragilidad de la memoria, es de la crono final. Del monstruo Evans apretando desde atrás, de la serenidad que transmitió en todo momento Carlos y de sus palabras al llegar a meta: "Este es un sueño que queríamos los dos, seguro que desde allí me ha ayudado". El Chava, desde dónde estuviera, empujó a su cuñado a tocar una gloria que tenía bien merecida.

Con ese Tour, Sastre se ganó el lugar entre los grandes que tanto merecía. Pero entonces llegó el descenso. No hace falta que fuera pronunciado, ni siquiera tenía porque ser duro, pero es muy dificil repetir hazañas en la Grande Buclé. Los focos le apuntaban más que nunca y cada paso que daba era comentado por miles de personas. La gente le menospreció, como menospreció a tantos otros ganadores que no pudieron reeditar su triunfo. Olvidaron sus grandes gestas, sus victorias de etapa, sus ataques suicidas, sus tres podiums seguidos en Tour, Vuelta y Giro. Parece que tras ganar un Tour ya nada vale, excepto volver a ganarlo. Y la gente, desmemoriada, olvidó que Sastre era un campeón y comenzaron a tratarlo como un héroe caído, como un villano.

Carlos es un gregario, un luchador, no le gustan los focos, las luces, los escenarios. A Carlos le gusta trabajar para otros, sentirse libre de atacar. Le gusta ayudar para que Cobo gane la Vuelta a España. Y ahora, con la satisfacción del que se sabe con el trabajo hecho, volvíendose a sentir útil, se va. Deja el ciclismo en activo, pero seguirá, seguro, entre bambalinas, en El Barraco, enseñándole a los futuros ciclistas del mañana a esperar su momento, que llega, siempre llega.

Gracias por todo, Carlos.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Dani Giménez: De suplente del Zamora a Zamora de Primera

Dani Giménez es la sensación de la Primera División. Debutante en la categoría, le han bastado tres jornadas para convertirse en el portero menos goleado, empatado con Courtois y Casto, porteros de Atlético de Madrid y Betis, respectivamente. Por si fuera poco conseguir este momentáneo galardón defendiendo los colores de un modesto, como es el Rayo Vallecano, la situación por la que están pasando sus jugadores, sin cobrar desde hace meses, la da más valor a este premio. Sin embargo, Dani Giménez está acostumbrado a luchar contra los elementos en su carrera que nunca fue fácil.
image

Dani Giménez nació en Vigo en 1983. Criado en la cantera del Celta de Vigo fue subiendo escalones hasta llegar al filial celeste. Sus actuaciones en A Madroa no dejaban indiferente a nadie y su ilusión, por ser el primer portero del equipo de su ciudad, crecía. No obstante, el puesto de portero es muy difícil para seguir avanzando por los pocos cambios que se producen y encontró un escollo en el Celta B que no fue capaz de superar. Y como dice el refrán que nadie es profeta en su tierra, Dani decidió que si quería triunfar en el fútbol, pues este seguía siendo su objetivo, debía salir de Galicia.

En el verano de 2004 recaló en el Zamora CF con el objetivo de llevar a los rojiblancos a un nuevo play-off de ascenso a Segunda División. Su puesto en el arco lo lucharía con Vilches, que venía de descender con el Marino de Luanco a Tercera División, y con José Luis, portero de la casa. Parecía que este podía ser el año del relanzamiento de Dani, pero se topó con la mejor temporada de Vilches en su carrera. El portero asturiano estuvo a punto de batir el record de imbatibilidad de Abel Resino. El momento dulce de Vilches frustró las opciones de Dani que se pasó el año en blanco.

No se rindió el gallego y al año siguiente, con los mismos protagonistas siguió buscando su lugar como portero titular del Zamora CF. El mal momento de los zamoranos, coqueteando con el descenso, convenció a Raúl González, entrenador en aquel entonces de los rojiblancos, para alternar en la portería. Dani Giménez alternó grandes actuaciones con algunos fallos escandalosos que le hicieron tener en contra al público, que por otra parte, seguía encandilado de Vilches. Los fallos se fueron reduciendo a medida que el juego del equipo mejoraba y la situación se solucionaba. El equipo consiguió salvar la categoría y Dani se asentó en la titularidad.

Comenzó el año 2006 como portero indiscutible del Zamora CF y fue ganándose, parada a parada, el corazón de su afición. El gallego se fue convirtiendo en pieza insustituible en los planes de los castellano y leoneses, y los llevo a los dos últimas fases de ascenso de su historia.

En el año 2007, tras una temporada épica, el Zamora CF se cuela en la fase de ascenso con Benidorm, Linares y Rayo Vallecano. Los rojiblancos consiguen superar la primera fase venciendo en Linarejos, con una gran actuación de Dani que se tiene que retirar lesionado por un golpe de Catanha, ex - jugador del Málaga CF. Pese a los dolores, Dani se recupera para jugar la eliminatoria final frente al Rayo Vallecano, dónde, en parte gracias a la gran actuación de Dani, el Zamora está a tan sólo un gol de ascender a Segunda División. Los dirigentes vallecanos quedan prendados del portero gallego e intentan su contratación. Finalmente, llegan a un acuerdo con el presidente del Zamora CF para que Dani cumpla su contrato en el cuadro rojiblanco y, al finalizar la siguiente temporada, desembarque en Vallecas.

En la última temporada de Dani como rojiblanco, con una plantilla que no era de play-off, el Zamora logra colarse de nuevo en una fase de ascenso, aunque cae eliminado en primer ronda por el Villareal B. En el último partido del galaico en el Ruta de la Plata, la afición le obliga a salir de vestuarios una vez finalizado el encuentro, para poder despedirse de él.

Con la misma ilusión con la que llego a Zamora, Dani desembarca en Madrid. Los dirigentes del Rayo Vallecano le fichan para ser el suplente de Cobeño, Zamora de Segunda División, pero Dani quiere triunfar por delante de él. Pepe Mel confía en Cobeño y relega a Dani a la Copa del Rey. No obstante, sus grandes actuaciones en esta competición, especialmente en la eliminatoria frente Al Athletic Club de Bilbao, le hacen conseguir la titularidad por delante de Cobeño. La destitución de Mel, dando paso a Felipe Miñambres, no cambia la situación de Dani que acaba la temporada como portero titular de los franjirrojos.

En el año 2011 llega Sandoval al banquillo de Vallecas, y con él vuelve Cobeño a la titularidad. Poco a poco, el gran trabajo de Dani va dando sus frutos y finaliza, la temporada del ascenso a Primera División, como uno de los baluartes del equipo. Una vez más, el tesón, la entrega y el trabajo del gallego; habían dado sus frutos, era portero de Primera División.

El camino de Dani no acaba aquí, su juventud, solamente 28 años, le permite seguir avanzando en su carrera. En su primer año en primera, y aunque solo se lleven tres jornadas, comparte el galardón de Zamora de la categoría con dos porteros de equipos de renombre. Es muy difícil que mantenga este galardón por delante de jugadores como Víctor Valdés o Iker Casillas, pero el niño que deslumbraba en los campos de A Madroa, el chaval que comenzó siendo suplente en el Zamora, ahora es el Zamora de la mejor liga del mundo.